Calle 6 N° 554, La Plata, Buenos Aires, Argentina

Rincón del Alma: una experiencia de hospitalidad, naturaleza y bienestar en el corazón de Saladillo

Lo que comenzó como un sueño inspirado en miles de kilómetros de ruta por América, hoy es una eco-posada que recibe visitantes de todo el país en un entorno pensado para el descanso, la conexión humana y el contacto con la naturaleza. Marina Raciti, dueña de Rincón del Alma, nos cuenta su historia.

Un sueño que nació en la ruta

Hay proyectos que comienzan mucho antes de convertirse en una realidad. En el caso de Rincón del Alma, la historia empezó a escribirse a principios de los años 2000, durante un viaje que marcaría para siempre la vida de su fundadora.

Mientras vivía en México junto al padre de sus hijos, emprendió una travesía por América que los llevó a recorrer 17 países y más de 60.000 kilómetros en camioneta. Durante ese extenso recorrido conocieron hosterías, posadas, pequeños hoteles, campings y hogares familiares que les dejaron una enseñanza profunda sobre el verdadero significado de la hospitalidad.

“Muchas veces, lo que transformaba el día no era solamente el paisaje, sino la forma en que alguien nos recibía: una comida casera, una conversación al atardecer, una cama preparada con sencillez o una indicación generosa para seguir camino”, recuerda.

Fue allí donde comenzó a tomar forma una idea que los acompañaría durante años: crear algún día un espacio propio donde recibir viajeros con la misma calidez que ellos habían encontrado en el camino.

Con el regreso a la Argentina y la decisión de volver a Saladillo, ciudad natal de la emprendedora, ese sueño comenzó a acercarse a la realidad. Paralelamente, su interés por el desarrollo humano, la meditación, las terapias holísticas y una vida más consciente fue definiendo la identidad que tendría el proyecto.

“De a poco esos dos caminos comenzaron a encontrarse: el amor por los viajes y la hospitalidad, por un lado, y la conexión interior por el otro”, explica.

Cuando construyeron su casa, la posada ya formaba parte del proyecto familiar. Finalmente, a fines de 2017, Rincón del Alma abrió sus puertas con una propuesta que buscaba ir más allá del alojamiento tradicional.

“Desde el primer día sentimos que sería mucho más que un lugar para hospedarse. Sería un espacio para recibir, compartir y acompañar a las personas en momentos de descanso, pausa y renovación”.

La sustentabilidad como forma de vida

La sustentabilidad es uno de los pilares que atraviesa toda la experiencia. Sin embargo, para su fundadora el concepto trasciende ampliamente las prácticas ambientales habituales.

“Tiene que ver con una forma de vivir, de habitar el espacio y de relacionarnos con la naturaleza”, afirma.

Cuando llegaron al predio no había árboles. Hoy, los jardines, senderos y espacios verdes forman parte esencial del paisaje. “Todo lo que hoy da sombra, color, perfume y vida fue sembrado y cuidado a lo largo de los años”, cuenta.

A esto se suman acciones concretas como el uso responsable del agua y la energía, el compostaje, el trabajo con productores locales y una propuesta gastronómica basada en alimentos frescos y elaboraciones caseras.

“Hay algo muy especial en ofrecer un desayuno hecho en casa, en que una persona empiece el día con algo preparado con tiempo, con cuidado y con intención”, señala.

La propietaria también entiende la sustentabilidad desde una dimensión humana. “Crear espacios donde las personas puedan descansar, recuperar energía y volver a sentirse en equilibrio es parte de la misma visión. Para nosotros, cuidar la tierra y cuidar a las personas van de la mano”.

Hospitalidad en escala humana

La escala reducida del emprendimiento también forma parte de su identidad. Con pocas habitaciones y amplios espacios verdes, la propuesta busca privilegiar la cercanía y la atención personalizada.

“Trabajar con grupos reducidos nos permite conocer a quienes nos visitan, estar atentos a sus necesidades y brindar una atención cercana, cálida y personalizada. Muchas veces las personas regresan porque se sienten recibidas como en casa”.

La búsqueda de armonía se refleja incluso en el diseño del lugar. Un estudio integral de Feng Shui acompañó la distribución de los espacios, los jardines y las áreas comunes para favorecer el equilibrio y la conexión con el entorno natural.

“Creemos que los espacios también comunican. Una galería, una ventana abierta al verde, una habitación silenciosa o un rincón bajo los árboles pueden cambiar completamente la forma en que una persona habita su estadía”.

El espíritu familiar también forma parte de la experiencia. Sus hijos crecieron viendo llegar huéspedes y compartiendo la vida cotidiana de la posada, contribuyendo a construir un ambiente cercano y genuino que continúa siendo uno de sus principales diferenciales.

Mucho más que un alojamiento

Para su creadora, la esencia de Rincón del Alma está en algo mucho más profundo que la infraestructura.

“Creo que la esencia está en el encuentro. En el encuentro con la naturaleza, con el silencio, con los otros y, sobre todo, con uno mismo”.

En una época marcada por la velocidad y las exigencias cotidianas, la posada propone recuperar el valor de las experiencias simples.

“Queremos que la atención vuelva a una caminata, una conversación, una comida compartida, un amanecer, un libro, una siesta o simplemente el silencio. Más que ofrecer una estadía, buscamos crear las condiciones para que las personas puedan detenerse, descansar y volver a escucharse”.

La propuesta apunta a que cada visitante encuentre un espacio donde desacelerar, recuperar energías y reconectar con aquello que muchas veces queda relegado por el ritmo cotidiano.

Apostar por Saladillo

Desarrollar un emprendimiento de estas características en una ciudad del interior implicó confiar en una visión distinta del turismo.

“Después de recorrer gran parte de América aprendimos que los lugares que más permanecen en la memoria no siempre son los más famosos, sino aquellos donde uno se siente bien recibido, donde encuentra autenticidad, tranquilidad y calidad humana”.

Esa convicción fue clave para consolidar una propuesta que comenzó con apenas dos habitaciones y fue creciendo de manera orgánica, incorporando nuevas unidades y espacios destinados a encuentros, retiros y experiencias de bienestar.

“Cuando comenzamos, muchas personas no entendían cómo un proyecto así podía desarrollarse en Saladillo. Pero nosotros veíamos una ciudad segura, amable, rodeada de naturaleza y con una calidad de vida que hoy muchas personas valoran profundamente”.

Actualmente, Rincón del Alma recibe visitantes de distintos puntos del país e incluso del exterior, demostrando el potencial de destinos que encuentran en la hospitalidad y la autenticidad sus principales fortalezas.

Experiencias para reconectar

Una parte importante de la propuesta está vinculada al bienestar integral. Caminatas conscientes, meditaciones, yoga, masajes, baños sonoros, coaching y diversas terapias complementarias forman parte de las experiencias que ofrece la posada.

“Cada persona llega con una historia diferente. Algunas buscan descanso físico, otras atraviesan momentos de cambio y necesitan claridad para tomar decisiones, y otras simplemente sienten la necesidad de hacerse un espacio para sí mismas”.

Según explica, muchas veces las transformaciones comienzan a través de gestos simples.

“A veces ese cambio se nota en una respiración más profunda, una mirada más descansada, una conversación que aparece sin apuro o una caminata hecha en silencio”.

Los retiros temáticos ocupan un lugar destacado dentro de la agenda anual. Yoga, constelaciones familiares y distintas herramientas de desarrollo personal se integran en encuentros diseñados a partir de las necesidades que perciben en quienes llegan al espacio.

“Lo más hermoso es observar las transformaciones que se producen durante cada encuentro. Me gustaría poder fotografiar a las personas cuando llegan y cuando se van. No porque cambie su apariencia, sino porque cambia algo más profundo: la energía, la mirada y la forma de relacionarse con su propia vida”.

Descubrir la esencia de Saladillo

La propuesta mantiene una fuerte integración con el destino y promueve que los huéspedes conozcan los atractivos de Saladillo y la región.

“Nos gusta que quienes nos visitan descubran la ciudad, sus propuestas culturales, gastronómicas, sus espacios naturales y los emprendimientos locales”.

Entre los lugares que recomienda visitar se encuentra Cazón, conocido como el “Pueblo del Millón de Árboles”, además del Vivero Municipal Eduardo L. Holmberg, localidades rurales como Toledo y Polvaredas, y diversos espacios vinculados al arte, la cultura y la producción regional.

“Saladillo ofrece algo que hoy vale muchísimo: tranquilidad, seguridad, calidad humana y tiempo. Es una ciudad que permite bajar el ritmo y descubrir una belleza serena que aparece de a poco”.

Para quienes llegan por primera vez, la principal recomendación es simple: caminar sin apuro, observar y dejarse sorprender por la identidad y la hospitalidad de la comunidad local.

Una nueva etapa de crecimiento

Hoy, a casi una década de su apertura, Rincón del Alma atraviesa una nueva etapa de expansión. La incorporación de nuevos espacios permitirá recibir grupos de hasta 30 personas y ampliar las propuestas vinculadas a retiros, encuentros y experiencias de bienestar.

Parte de este crecimiento incluye la integración de Alma House, la casa donde vivió la familia fundadora y que ahora pasa a formar parte del proyecto.

“Lo que más me entusiasma es que logramos crecer manteniendo la esencia que siempre nos acompañó. La incorporación de nuevos espacios nos permite ampliar la capacidad sin perder la armonía, la tranquilidad y el contacto con la naturaleza que caracterizan al lugar”.

Entre los próximos objetivos se encuentra también el fortalecimiento de propuestas orientadas al bienestar empresarial, generando experiencias para organizaciones y equipos de trabajo que integren naturaleza, creatividad, liderazgo consciente e integración humana.

Volver a lo esencial

Al mirar hacia atrás, la palabra que surge es gratitud. Gratitud por las miles de personas que pasaron por la posada, por los vínculos construidos y por un sueño que logró convertirse en realidad.

“Siempre digo que son reencuentros de almas”, expresa al recordar a quienes regresan una y otra vez en distintos momentos de sus vidas.

Y al momento de resumir en una sola frase lo que representa el proyecto, la respuesta surge con naturalidad:

“Rincón del Alma es un espacio donde la naturaleza, la hospitalidad y la conexión humana se encuentran para invitarnos a conectar con lo simple, descansar y volver a lo esencial”.