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Altamira: un pueblo que nació con el tren y hoy se proyecta a través del turismo comunitario

Ubicado en el interior bonaerense, Altamira es uno de esos pueblos que conservan la esencia de su historia y la transforman en una oportunidad de desarrollo. Su origen está íntimamente ligado a la llegada del ferrocarril, un hito que marcó el crecimiento de la localidad y definió su identidad.

La historia de Altamira comenzó en 1908, con la inauguración de la estación de tren. En aquel entonces, el ferrocarril no solo conectaba al pueblo con otros puntos de la provincia de Buenos Aires, sino que se convirtió en un verdadero motor económico y social. A su alrededor se organizaron la vida cotidiana, el intercambio comercial y el arraigo de las primeras familias.

El desarrollo de la zona también estuvo impulsado por la producción frutihortícola, que encontró en el tren un aliado clave para el traslado de mercaderías. Esta actividad permitió el crecimiento sostenido del pueblo y consolidó una economía basada en el trabajo local y el aprovechamiento de los recursos de la región.

Otro de los grandes pilares de Altamira fue Corinema, la fábrica de ladrillos y cerámicos que durante décadas representó una fuente fundamental de empleo. La planta industrial se transformó en un importante centro de trabajo para la comunidad, generando prosperidad y fortaleciendo el entramado social del pueblo, hasta su cierre definitivo en 1994.

Hoy, Altamira mira al futuro a partir del turismo de base comunitaria. Vecinos y vecinas impulsan propuestas que invitan a descubrir la historia, la cultura y la identidad local, ofreciendo experiencias auténticas para quienes visitan el lugar. Entre las actividades se destacan los encuentros culturales y las propuestas recreativas que tienen como escenario la antigua estación de trenes, un espacio cargado de memoria y significado.

De esta manera, Altamira resignifica su pasado y lo convierte en un atractivo turístico que apuesta al desarrollo sostenible, al trabajo colectivo y a la puesta en valor de su patrimonio. Un destino que invita a conocer la historia viva de un pueblo que nació con el ferrocarril y que hoy sigue construyendo su camino desde la comunidad.